sábado, 15 de octubre de 2011

Gin

Hoy va por esta cosita que todos los días duerme una siestecita conmigo.
Quién me iba a decir que una cobaya iba a ser un mini-perrito, que me despierte a las 7 de la mañana todos los días para que le de comida, que ronrronea cada vez que yo le acaricio, o llora cuando lo despierto de la siesta para echarlo en su jaulita.
Y es que Gin vino así, sin más, vi una bolita de pelo pequeñita en la tienda, que me miraba con unos ojitos... y esa misma tarde estaba en casa.
La de risas que he tenido cuando le daba por hacer popcorning (para los que desconozcan su significado, equivale a cuando la cobaya se pone contenta y empieza a saltar y trotar como un caballo). Recuerdo que un día le hice una "pista de salto" poniendole a saltar un paquete de Filipinos, y él lo saltaba una y otra vez... Tiene que andar por ahí el video.
Pero por aquel entonces yo lo trataba como si fuese hembra, porque el sexo de las cobayas es muy dificil de distinguir, y más aún cuando era una cria. Así que le dije desde Ginny, hasta todos los diminutivos femeninos que se me ocurrían en mis arrebatos de cariño hacia él. Pobrecito, el lio que se tuvo que hacer cuando dejé de llamarle Ginny para llamarlo Gino, aunque casi siempre le decía Gin, un nombre unisex xD.
Y así han pasado lo años, que ya van 3 con esta cosita preciosa, y espero que sean muchos más, que sigo siendo feliz aunque ahora no pueda cogerlo con una mano como antes, aunque esté mucho más gordito que cuando era pequeño, aunque ahora ya apenas salte porque le tiene que pesar el culazo ese que ha echado, pero lo importante es la alegría que me da llegar a casa y que esté él ahí, mirándome, con esa carita de "échame de comer ya, que ya es hora", o pelearme con él porque tira de la manta con la que nos tapamos para dormir la siesta xD.
Y espero que sigas haciendo eso muchos años más

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