La felicidad es cuestión de suerte. Es cuestión de tu forma de ser, tanto si te dejas influir mucho por los problemas, como si apenas ocupan espacio en tu memoria.
Yo siempre me he preocupado por el ayer, el hoy, y el mañana, y creo que eso no me ha permitido ser plenamente feliz. Que si los errores del pasado, que si el qué dirán ahora, que si hoy no voy a salir porque tengo que estudiar para mi futuro.... Apartando la felicidad, casi al alcance de mi mano, por muchas preocupaciones.
Y ahora he comprendido que las cosas hay que vivirlas día a día, que un sólo segundo te puede cambiar la vida por completo, que no hay que pensar tanto en la opinión de los demás, ni contentarles a ellos y amargarte tú misma.
Tienes que mostrarles que eres feliz siendo como eres, con tus virtudes y defectos, tienes que enseñarles esa sonrisa en tu cara, eso que te hace feliz en esos momentos, porque puede que nunca más tengas la oportunidad de hacer aquello que te hace feliz.
Que no hagas lo que los demás quieran que hagas, que tu esencia es lo más importante para tí. Debes guiarte según quieran tus pasos, según te dicte el corazón....
.... pero siempre en el buen camino
No hay comentarios:
Publicar un comentario